| CLASE | espíritu guía; amante nocturna |
|---|---|
| HABITAT | El bosque de Teutoburgo, los sueños de Agnet |
| PELIGRO | variable |
| MOTIVO PRINCIPAL | La iniciación a través de la cercanía |
La primera entidad que Agnet conoció no como presa, sino como amada. A través de ella, el placer se convirtió en una puerta hacia un mundo invisible.
Origen y naturaleza
En su juventud, Agnet se encontró en el bosque con una hermosa desconocida vestida de blanco. Su vínculo sobrevivió a la mudanza: bastaba con que Agnet se acostara y la llamara para que la mujer se manifestara en carne y hueso. Así se descubrió que la amante no pertenecía al mundo de los vivos y era capaz de cruzar la frontera a través del sueño y la memoria.
Comportamiento y manifestaciones
No caza abiertamente ni exige adoración. Su método consiste en la confianza, el encuentro secreto y la promesa de no abandonar jamás a su elegida. Tras la intimidad, Agnet comienza a ver espíritus y a comprender el lenguaje de los deseos, como si una parte de la percepción ajena se hubiera quedado en ella para siempre.
Naturaleza erótica
Su erotismo no es depredador, sino iniciático. El cuerpo se convierte en un lugar de iniciación, donde el miedo cede ante la curiosidad. Sin embargo, es imposible determinar si esa ternura era desinteresada o si la mujer cultivaba conscientemente en Agnet a una futura bruja.
Resistencia y precio
No se conoce ninguna forma directa de expulsión. El vínculo se mantiene gracias a una invocación voluntaria y a la memoria emocional. El rechazo no destruye el espíritu, pero le priva de un camino estable hacia la durmiente. El precio de continuar el vínculo es el despertar irreversible del don de bruja.


